27 enero, 2007
Mito cuatro
MITOS EN MEDICINA
(nunca creas ciegamente en todo lo que leas o en todo lo que escuches... ni aún en lo que está anotado en este blog)
4º MITO: EN QUE MOMENTO TOMAR LOS ANTIGASTRÍTICOS O LOS ANTIULCEROSOS
Aquí tendremos que volver a hacer una breve descripción elemental del funcionamiento gástrico.
Habíamos dicho que el estómago es la segunda porción de los “tubos digestivos”. Que está después del esófago y que es el tubo más ancho de todos. Que en él se realiza una importante función, a saber: los alimentos que ingerimos se mezclan allí, durante tiempos variables, según la calidad de ellos, con un humor extremadamente ácido que el mismo estómago produce, y que se denomina “jugo gástrico”. Con todo eso, luego de ese tiempo variable, se forma una papilla llamada quimo, que más tarde va pasando con mayor o menor velocidad, de acuerdo al contenido graso que el quimo tenga, al intestino delgado para su absorción (digestión).
Ese humor tan ácido lo elaboran células especiales que están en casi toda la superficie interna del estómago. Pero está todo tan bien pensado, que para que ese potente ácido no ataque a la propia pared que lo elabora, esa misma pared fabrica un moco que la tapiza íntegramente, y que es resistente a ese poderoso agente corrosivo. Si esa mucosidad protectora se altera de alguna manera (en su calidad o en su cantidad), el jugo gástrico ataca a su propia “fábrica”, por lo que se producen desde pequeñas a grandes inflamaciones (eso es la gastritis), o, directamente destrucciones de los elementos que forman esa pared (esas son la úlceras), en las que está implicada una bacteria llamada Helicobacter Pylori, que, según los últimos estudios y la evidencia, es la productora de ellas. Esa bacteria debe ser aniquilada con antibióticos y con un fuerte descenso de la acidez gástrica (si hace treinta años alguien hubiese augurado que en algún tiempo las úlceras gástricas serían “curadas con antibióticos”, hubiese ido a parar a un instituto psiquiátrico).
Desde siempre se sabe que el dolor o la “pirosis” (quemazón, acidez -Palabra derivada de Piro = fuego-), se combate ingiriendo cualquier alimento, especialmente lácteos, que al absorber gran parte deljugo gástrico
-especialmente los lácteos, que al ser “alcalinos” (lo contrario de ácido) lo
inhiben más rápidamente-, el problema se alivia.
Desde hace muchas décadas, los farmacólogos han estudiado substancias que evitaran esos síntomas (o que los eliminaran cuando estaban ya instalados).
Entonces descubrieron que los hidróxidos de calcio o magnesio, elaborados en cómodos comprimidos que se podían transportar en los bolsillos o en las carteras, inhibían rápidamente la acción del tan corrosivo ácido. Más adelante se les agregó el hidróxido de aluminio, que tiene la particularidad de casi reemplazar al “moco protector”. (Antiguamente se usaba el bicarbonato de sodio, que por ser alcalino anulaba la acción del ácido jugo gástrico. Pero como después se descubrió que el estómago, porfiadamente, trataba de conservar su acidez cuando se la inhibía con bicarbonato, y la compensaba redoblando la producción ácida, se lo proscribió. Lo mismo que pasa ahora con la leche, que, también por ser alcalina -aunque mucho menos que el bicarbonato-, produce la misma reacción gástrica que él).
A fines de la década del setenta, se produce una revolución: aparece un fármaco, la simetidina, que disminuye la producción de ácido clorhídrico (el principal componente del “jugo gástrico”). Unos años después, tratando de eliminar los efectos secundarios de ese medicamento, se crea la ranitidina (que aún se utiliza). Al finalizar los años ochenta salen a la luz los denominados “inhibidores de bomba de protones”, productos químicos que, actuando molecularmente, impiden la correcta formación del ácido clorhídrico. El primero fue el Omeprazol, al que siguieron los demás “Prazoles”, todos integrantes de la misma familia farmacológica, pretendiendo disminuir, cada vez más, los efectos secundarios (así funciona la ciencia de la farmacología).
Los laboratorios nos los presentaron, y empezamos a prescribirlos. Y es aquí en donde surge el motivo de esta charla: ¿Cómo prescribirlos?
Cuando recibía a cada visitador médico que me presentaba a su “nuevo y maravilloso prazol”, escuchaba de ellos que el paciente debía consumirlos a la mañana y en ayunas.
-¡¿Cómo en ayunas y a la mañana, están locos?!- les protestaba (Si habré discutido con ellos…).
Paso a explicarle el porqué de mi acalorada cuestión.
Supongamos que un padeciente de gastritis toma, por ejemplo, un comprimido de pantoprazol de 20 miligramos (es la dosis usual) a las siete de la mañana (es la hora en la que uno suele estar en ayunas). El organismo, lentamente, lo va metabolizando y eliminando, de tal suerte que cuando llegan las 23:00 hs. y se va a dormir, en su cuerpo no quedan más que 5 o 6 miligramos.
La comida, cualquiera, produce un efecto antiácido al absorber gran parte del jugo gástrico presente, para comenzar el primer gran paso de la digestión, como vimos más arriba. Obviamente ese efecto antiácido es más o menos duradero de acuerdo a la calidad del alimento o la bebida que se consuma. Eso lo saben bien los que padecen o han padecido gastritis o úlceras: cuando comienzan los síntomas molestos (dolor, ardor…), un bocado o un trago de algo son “la cura milagrosa” por un ratito (los síntomas desaparecen instantáneamente).
Pues en la noche, mientras estamos durmiendo, nuestro estómago estará vacío por siete u ocho horas, durante ese lapso no hay nada que mitigue la acción del tan corrosivo jugo gástrico. El Pantoprazól tiene esa acción, pero a esas horas hay tan poquito circulando por nuestra economía, que, prácticamente, el efecto que pueda causar es despreciable.
Por todo esto: LOS PRAZOLES DEBEN TOMARSE UN RATO ANTES DE IR A DORMIR.
Si alguien que lee esto está tomando, o conoce a alguien que consume estos medicamentos, en lugar de a la mañana tómenlos antes de ir a la cama. En tres o cuatro días notarán la enorme diferencia en los resultados terapéuticos.
Trigésimo primera entrega: "¿LA HIPERTENSIÓN ARTERIAL DA SÍNTOMAS? ¿CUÁLES?"
Un beso
obviamente, hay muchos médicos con criterio, gracias a Dios. El que le indicó a su madre la ranitidina por la noche lo tenía.
Un beso
Besos
Por el nombre de fantasía, ALMAX,
se me hace que era (o es) un compuesto de hidróxido de ALuminio y MAgnesio Vaya mañana a una farmacia, pídale al que la atiende que le muestre una caja y lea la fórmula, verá si tengo o no razón.
Si es como pienso, el medicamento era "sintomático" (mejoraba el síntoma "ardor" o "dolor"), pero no era curativo. Esos remedios sintomáticos se toman, casualmente, para aliviar el síntoma en el momento en que este aparece.
Un beso
Un beso
¡Creer o reventar!, decimos por aquí (y en esto viene como anillo al dedo)
Moitos bicos
Besos y un abrazo fuerte
estoy teerminando de escribirlo, y, si Dios quiere, mañana lo ponemos en el blog. Me lleva mucho tiempo explicar tan solo con palabras algunas cosas.
Un beso.
Disculpe mi alejamiento involuntario. El amor me atrapó un poco.
Pero hoy, estoy muy preocupado, porque apareció una mujer en mi blog, que vive en Merlo, Bs.As. y sufre de obesidad.
Según lo que pude leer en su blog, está en un momento desesperante con 155 kgs y está al parecer cayendo en una profunda depresión, de esas que cuesta mucho salir, si salen.
Voy a dejarle un comentario para guiarla hacia aquí, y si Ud. me permite, le daría su correo para que pueda ayudarla de alguna forma.
Estoy muy conmovido por su momento y aunque recién la conozco, no me importa, ella está sufriendo y quisiera que con la ayuda de Dios, recupere las ganas de vivir.
Le mando un gran abrazo Dr.
Sigo cerca suyo.
Obviamente SÍ, dele mi dirección de correo. Veremos en qué forma podremos ayudarla.
Nunca me dijo que tenía un blog. ¿Podría darme su dirección?
Un abrazo.
Sólo le envío este aviso pq alguien ha enviado un mensaje con contenido y enlaces no apropiados.
Soy Pedro, 43 años, de Pamplona (y también de Bilbao) que comencé en 2009 a leer su blog y aunque sólo tengo un ligero sobrepeso creo que puedo mejorar mi alimentación aunque todavía no me he animado a seguir sus consejos.
No parece que los comentarios sigan activos, cuesta mucho leer el blog+comentarios por completo, por lo que no se si recibirá este mensaje (soy de los 300/1 que le leen, con gusto por la imagen e ideas que transmite, pero no participan).
Agur t'erdi.
Gracias por comunicarse.
Sí, no sé que ha pasado con el mensaje anterior. Ha de ser algún gracioso que no tiene nada que hacer. Según tengo entendido pasa en todos los blogs.
Gracias y éxitos
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